Descripción
Este espejo de sol refleja el gusto escultórico por los espejos de pared radiantes que se popularizó durante los años 50, y combina un cristal central convexo con un denso anillo de rayos de madera tallada acabados en pan de oro. Los rayos varían en longitud y perfil, con secciones escalonadas y estriadas, y se extienden desde un marco interior tallado con motivo de cuerda trenzada que sostiene el cristal. El dorado muestra el tono cálido y ligeramente irregular típico del pan de oro aplicado a mano sobre madera tallada, lo que da profundidad y movimiento a la pieza cuando la luz incide sobre las distintas caras de los rayos. En el centro, el cristal convexo, a veces llamado ojo de bruja u ojo de hechicero, se curva hacia afuera y comprime la imagen reflejada en un círculo pequeño y redondeado, una técnica usada históricamente tanto por su valor decorativo como, en siglos anteriores, para alejar la mala suerte. Los espejos de sol de este tipo se convirtieron en un símbolo de los interiores de mediados de siglo, apreciados por la presencia gráfica y casi arquitectónica que aportan a una pared pese a su tamaño compacto. Esta pieza funciona bien sobre una consola, encima de una chimenea o en un recibidor, donde su forma radiante y su acabado metálico captan la luz ambiente desde distintos ángulos. Los coleccionistas de decoración de mediados de siglo y de espejos de sol buscan piezas con este nivel de detalle en el tallado y un cristal convexo bien definido, a diferencia del cristal plano habitual en reproducciones posteriores.
Diámetro 58 cm (22.8 in), Fondo 6 cm (2.4 in)







